Entender que no toda la información en línea sobre bienes y servicios es fiable y exacta
Entender que los resultados de comparación de precios pueden no ser exactos o imparciales o que pueden ser erróneos
Tener conocimientos sobre herramientas digitales (p. ej. aplicaciones, portales, sitios) que nos permitan comparar bienes, servicios y precios
Saber buscar sitios, comunidades y grupos en medios sociales en los que los consumidores compartan sus opiniones sobre productos y servicios
Saber comprobar la fiabilidad de los vendedores y sitios web de comercio electrónico (p. ej. verificando si la identidad, dirección, información de contacto del vendedor son cabales)
Saber que las marcas de confianza son un medio para identificar tiendas en línea fiables
Saber comparar únicamente importes totales que incluyan IVA
Saber que los reguladores de los servicios energéticos, de telecomunicaciones y financieros ponen a disposición del público herramientas de comparación
Saber que las asociaciones independientes de consumidores ponen a disposición del público herramientas de comparación y pruebas comparativas
Saber que los resultados de algunas herramientas de comparación (de precios) pueden estar influenciados por la publicidad o la comercialización